El caso de la elotera que inspiró la ley que protege las ventas ambulantes en California

El gobernador Jerry Brown firmó este lunes una ley que prohíbe a los gobiernos locales las sanciones penales contra los comerciantes irregulares y allana el camino para legalizar su actividad. La iniciativa se presentó considerando a estos vendedores como los más vulnerables ante las redadas migratorias.


Acusan a padre de manejar ebrio y causar muerte de su propio hijo

LOS ÁNGELES, California.- Marcelina Ríos salió a vender elotes a la calle y regresó a su casa seis meses después. Aquel 13 de octubre de 2017, esta mujer fue multada por cuarta vez por ofrecer el alimento sin tener una licencia y la Policía la arrestó porque ella ya enfrentaba una acusación de delito menor. Luego el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) le abrió un proceso de deportación.

Marcelina, madre de cinco hijos, entre estos una adolescente con necesidades especiales, salió del centro de detención para inmigrantes en Adelanto el 13 de abril de 2018, luego de las protestas de la comunidad hispana.

Este caso inspiró una ley que este lunes firmó el gobernador Jerry Brown para ponerle fin a la criminalización de los vendedores ambulantes, considerados los indocumentados más vulnerables ante las redadas de ICE. La iniciativa SB 946, que entrará en vigor el 1 de enero de 2019, prohíbe a los gobiernos locales las sanciones penales contra estos comerciantes y allana el camino para legalizar su actividad.

Esta iniciativa del senador estatal Ricardo Lara impedirá que los ayuntamientos prohíban la venta ambulante en parques, playas o vecindarios a menos que haya establecido un sistema de licencias. También brinda amnistía a los vendedores callejeros que hayan sido multados. La SB 946 fue presentada a principios de febrero, cuando la elotera Marcelina continuaba en la cárcel de ICE en Adelanto.

'Microempresas' en las aceras

"Con la ley SB 946 podemos comenzar a ver a los vendedores ambulantes como lo que son: mujeres y personas mayores, padres solteros y propietarios de microempresas que dan el primer paso para comenzar su propio negocio”, dijo el senador Lara.

“La firma del gobernador Brown valida que miles de vendedores ambulantes son una parte importante de nuestra economía, cuyo arduo trabajo apoya a sus familias y le da a California su sabor único”, agregó el representante de Bell Gardens, quien mencionó que elaboró la iniciativa en respuesta a las historias de arrestos y hostigamiento de los comerciantes irregulares.

En Los Ángeles, donde hay alrededor de 50,000 vendedores callejeros, los ediles aprobaron una ordenanza similar el año pasado, pero los concejales aún no han podido redactar un reglamento. Los primeros borradores no han entusiasmado a los defensores de estos negociantes, porque estos han propuesto que se limite el número de vendedores que se instalen en cada cuadra, que pidan permiso a los negocios establecidos y que no se coloquen en los estadios ni en el popular Paseo de la Fama de Hollywood.

“Nosotros quisiéramos que el Concilio de Los Ángeles apresurara la legalización”, pidió Águeda García, miembro de la Organización Comunitaria del Este de Los Ángeles (ELAC) y quien celebra el primer paso que ya ha tomado ese ayuntamiento.

“Antes estábamos vendiendo con el temor de que nos estuvieran criminalizando por estar vendiendo en la calle y nosotros no somos criminales”, dijo.

Martha Sifuentes, una mujer que vende de pupusas en el oeste de Los Ángeles desde hace tres años, también ruega que la dejen desempeñar en paz su oficio. “Que nos dejen trabajar tranquilamente, porque no estamos haciendo nada malo”, expresó en una entrevista con Univision 34.

Atacados por pandillas y racistas

Según una encuesta, el 80% de los negociantes irregulares en Los Ángeles son mujeres y muchas son ancianas. Estos vendedores han reportado ser blanco de multas y decomisos de las autoridades. Algunos pagan miles de dólares por infracciones cada cierto tiempo.

Además, se enfrentan al cobro de mordidas por parte de las pandillas, de acuerdo a reportes oficiales. Tras la muerte a tiros de un bebé de apenas 23 días de edad, hijo de un comerciante irregular, cerca del parque MacArthur en 2007, las autoridades descubrieron que el asesinato fue perpetrado por miembros la violenta pandilla Barrio 18, en venganza porque no recibieron una cuota.

Cada semana, la banda recibía “miles de dólares” producto de las extorsiones (que incluía también a distribuidores de droga), cita una acusación de la Fiscalía federal, que enjuició a más de 35 pandilleros por este y otros casos relacionados con venta de narcóticos, asaltos y otros delitos.

Por; univision.com
Imagen; progressolegalgroup
Septiembre 18, 2018

LLÁMANOS 24/7 CONTAMOS CON ABOGADOS EN DEFENSA CRIMINAL EN LOS ANGELES, CA. LA CONSULTA ES GRATIS!